No es un juego, pero tu vida

MARÍA AMATA DI LORENZO

 

Una de las mejores cosas de la vida es que siempre puedes comenzar de nuevo. Siempre puedes reanudar el viaje. Y no importa la edad que tengas y lo que te sucedió en la vida, qué desastre, qué cataclismo. Tienes las cartas, todas ellas, en tu mano. Simplemente no es un juego, es tu vida.

A menudo escucho: mah, esto no es posible, por ahora … No creo que se pueda hacer, ya es tarde, y entonces, ¡tengo mala suerte en la vida!

¿Escuchaste la historia de la «mala suerte»?

Crecí con esta historia, desde que era niña, me la dieron para comer y beber para el almuerzo y la cena, hasta que, como adulto, finalmente entendí que la mala suerte no existe y que el poder lo es todo en nuestras manos.

La vida está en nuestras manos, y pensar que es la suerte o la mala suerte lo que mueve el ajedrez de nuestra existencia significa renunciar a nuestro poder personal.

¿Para dárselo a quién? A algo «externo», a una especie de diosa con los ojos vendados, cambiante y caprichosa, sobre quien no tenemos control ni poder.

Tal vez no lo sepas, pero esto significa deshacerte de la responsabilidad.

Desafortunadamente, esta es una forma muy común de pensar.

Tal vez te enseñaron las mismas cosas, tal vez las escuchaste repetir todo el tiempo a tu alrededor, a tu familia, a tus amigos, en tu entorno de trabajo, en programas de televisión.

Y lo pensaste, e incorporaste y fortaleciste este pensamiento dentro de ti mismo cada vez que una historia de dinero, de trabajo ha salido mal. O una historia de amor, que nunca tuviste o perdiste un día en una extraña mesa de ruleta. Como un mal juego de ajedrez, donde perdiste y te fuiste a casa con una atroz sensación de derrota en tu pecho.

¿Eso fue mala suerte?

Intenta ver las cosas desde otro punto de vista. Este es un discurso que pone en juego el concepto de responsabilidad.

Y la responsabilidad tiene una especie de hermana gemela: se llama conciencia.

Ambos juntos forman un ser humano adulto y maduro, ya no es un niño, ya no tiene miedo del destino.

Cuando reflexionas sobre tu vida, cuando gradualmente adquieres conciencia y tomas responsabilidad por ti mismo, las cosas cambian.

Las puertas se abren donde antes solo había paredes.

Podemos comenzar de nuevo. Incluso a los cuarenta, cincuenta, sesenta y más. El tiempo no existe, solo existe nuestra voluntad.

Deseo que poseas esta voluntad con fuerza luminosa y con inmensa certeza.

Y si lo desea, comente esta publicación en esta página.

ACERCA DE MÍ

Mi nombre es Maria Amata Di Lorenzo. Soy italiana, de Roma. He escrito libros que hasta ahora se han distribuido en nueve idiomas y textos creativos para radio, cine y teatro. He trabajado durante más de veinte años como periodista y como autor y consultor editorial, y he dirigido cursos de escritura creativa.

Me encanta crear historias que me gusta contar con palabras e imágenes. ¿Has leído alguna de mis obras? Los llamo “las obras de mi corazón” porque son libros que nacen de mi alma.

Pronto se publicarán dos de mis libros en español: Teresa de Calcuta – La novela de un alma; Rosario Livatino – La justicia exige amor. Este libro cuenta la historia del juez Rosario Livatino, asesinado por la mafia en Sicilia en 1990, y se publicará en español, francés e inglés, además de en italiano.

Para darle a tu alma espacios de reflexión y belleza, abrí mi sitio, Amata para ti, y mi blog: «El lugar de las almas sensibles.» Abrí este lugar en la web para construir puentes de amistad. En italiano puedes leer mi blog aquí: www.mariaamata.it